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Después del espectacular concierto de John Zorn en Sa Pobla, tuve la oportunidad de asistir a un pequeño seminario de improvisación. Este seminario esta organizado por la Travelling School de Jimmy Weinstein, y hecho posible gracias a Toni Miranda. El éxito de los años anteriores provocó que este año se hiciese otra edición del curso, esta vez, con mucha más gente.

Cursos de improvisación y combos

El grupo lo formábamos más de 30 personas, donde una gran mayoría tocaban instrumentos de viento (sobretodo saxos). Los participantes del curso provenían de diversas partes del mundo, muchos de ellos eran italianos, al igual que los demás profesores. El primer día realizamos un experimento extraño: el grupo entero toco durante un rato su instrumento, creando una gran masa sonora que aunque parezca mentira, sonó bastante bien.

Una parte del curso consistía en ir a los cursos de improvisación, cada uno con su instrumento, impartidos por cada profesor. La otra actividad eran los combos, donde el grupo se dividió en 5 combos distintos. Por mi lado, me tocó con Stefano Solani como profesor del combo, un gran músico y persona, que apenas 4 días que estuvimos con él, nos hizo disfrutar con las 2 espectaculares composiciones que tocamos al final.

Masterclass

Los profesores italianos impartieron unas “masterclass” de poco más de hora y media. El primero de todos fue Paolo Porta, el cual nos habló sobre la improvisación y como es una forma de expresión de nuestros sentimientos. Rato más tarde, Francesco Guaiana nos presentaba su disco “Clouds in Motion”, donde demostró una peculiar forma de tocar con un pedal para grabar y hacer loops, además del uso de técnicas experimentales, tales como el uso de un destornillador para percutir las cuerdas de su guitarra. Un día después, Stefano Solani nos habló sobre su experiencia con la música y nos aconsejó de como mejorar nuestra forma de escuchar música.

Actuación de Combos

Después de una cenar en la plaza, empezó nuestra actuación. El primer combo fue el de Toni Miranda, los cuales nos deslumbraron con 2 tema excepcionales, uno de ellos una versión de Herbie Hancock, ambos con un sonido muy clásico, incluso de orquesta. Después me llego el turno a mi, que poco puedo decir de mi actuación, solo que se trata de unos temas muy sencillos, pero con una estructura muy pegadiza y que permiten improvisar de una forma muy interesante. En tercer lugar cantaron las únicas vocalistas que había en el cursillo, las cuales con su limpia y bonita voz cantaron algunos standars de Jazz. Por último lugar, llego el turno a los combos de Paolo Porta y después el de Francesco Guaiana, los cuales nos deslumbraron con la actuación de unas brillantes y modernas composiciones que a un servidor le impresionaron.

Globalmente no puedo decir que actuación me gusto más o menos, pero si puedo decir que el sonido fue excelente, y que para ser una actuación preparada en 4 días, se vio a la gente con mucha soltura, sin apenas errores y disfrutando de su actuación, que es lo más importante.

Jimmy Weinstein’s Traveller School Band

La última actuación del Festival de Jazz de Sa Pobla, día después de nuestra actuación, la cerró este grupo, compuesto por los profesores del seminario: Jimmy Weinstein a la Batería, Francesco Guaiana y Toni Miranda a la guitarra, Stefano Solani al contrabajo, Paolo Porta al saxo y Lilli Santon a la voz.

El concierto duró poco más de hora y media, el cual estuvo compuesto a algunas incidencias, no por culpa de los músicos, sino que el sonido no fue tan bueno como el que se pudo escuchar el día anterior en la actuación de los combos. Además del ruido de la gente del público y de un molesto perro que interrumpió un solo de saxo de Paolo.

Es dificil definir que estilo exacto practica este sexteto. Lo cierto es que era un Jazz muy experimental, casi rozando el vanguardismo, algunas partes rockeras muy cañeras (con un espectacular solo de Toni Miranda, que incluso se hizo daño en la mano). El uso de los loops de Francesco Guaiana en según que partes del concierto también propicia una buena dosis de experimentación.

No obstante, si hay una palabra para definir la actuación esa palabra es energía. Se pudo apreciar en cada uno de los miembros de la banda una gran energía en su actuación, incluso Stefano, el cual transmitía toda su rabia con el contrabajo, en algún momento daba patadas al suelo. Ya casi al final de la actuación, Jimmy realizó un espectacular solo de batería que dejo mudo al público. Lamentablemente no puedo opinar demasiado de la actuación de Lilly, ya que apenas oía su bonita voz. El grupo cerró con una versión de Thelonious Monk

Sin duda ha sido una gran experiencia compartir opiniones con otros estudiantes y aprender de grandes músicos. Si sois músicos, recomiendo no perderse una experiencia como esta.


Como algunos sabréis, la nueva tendencia hoy día en el mundillo del metal y derivados es el Metalcore/Deathcore. Miles de bandas surgen cada día la mayoría en Estados Unidos. Muchas de ellas son unas copias de otras, y no ofrecen nada original ni placentero musicalmente, al menos a mi. No obstante, hay muchas otras bandas que saben usar el recurso del sonido metalero moderno y que mediante la experimentación y un alto conocimiento musical consiguen un sonido original, innovador e impactante. Un ejemplo de ello es Between the Buried And Me. Otro ejemplo es la banda de esta reseña: With Passion.

Cuando hice la reseña por primera vez de “What We See When We Shut Our Eyes” era cuando hacía poco que había salido al mercado. Lamentablemente han pasado unos meses y dicho grupo se ha separado. En todo caso el line-up de este disco estaba formado por Fidel Campos a la voz, John Abernathy y Jeff Morgan a las guitarras, Steven Lovas al bajo y Greg Donnelly en la batería.

Al escuchar los primeros segundos del disco me viene a la cabeza una sola palabra: técnica. A medida que vas escuchando el álbum entero, te das cuenta de que With Passion es un grupo de recursos, ya que se pueden encontrar variedad de registros: toques muy Death melódico, otras partes suenan a Death Metal técnico, pero sobretodo predominando el sonido moderno Metalcore. Podríamos decir que su sonido es similar a bandas como The Human Abstract o Between The Buried & Me , aunque también en ciertos aspectos recuerda a bandas de estilos muy diferentes como podría ser Arsis. Al tratarse de una banda con una variedad de estilos la parte vocal se ve afectada, ya que por una parte podemos escuchar una voz muy rasgada, pero no chillona, al estilo de bandas de Metalcore/Death Melódico y por otro lado, en alguna que otra parte adopta una voz gutural más deathmetalera.

Por otro lado, el apartado referente a las guitarras es más que destacable en esta banda: tapping agresivos, arpegios a lo Necrophagist, melodías entre las dos guitarras muy bien ejecutadas, cambios a partes limpias y sobretodo riffs cañeros, todo ellos acompañado del bajo, que ejecuta con precisión todo el acompañamiento de los riffs y melodías de las guitarras, a la vez que acompaña a la batería. La batería también es increíble, aunque no tan técnica, podemos escuchar una dosis de cambios de ritmos letales y una gran potencia sonora propiciada por los blast-beats de la caja y el doble bombo aplastante de fondo.

En cuanto a la producción, podemos señalar que es realmente excepcional, con un gran sonido final. Cabe decir que esto se debe principalmente a que ha sido editado bajo Earache Records, factor que juega un papel muy importante en este aspecto. Es un disco muy original, que puede atraer tanto a la gente que ame la música técnica y progresiva, como a los que gusten de escuchar metal moderno.

Podéis bajar el disco de aquí, aunque antes tal vez queráis escuchar un poco de ellos en este videoclip promocional:

No todo el mundo tiene el lujo de poder ver a John Zorn en unas fiestas de pueblo, gracias en parte a la excelente organización del Festival de Jazz de Sa Pobla, los cuales llevan ya 14 años organizando eventos de este estilo. Para quien no lo sepa, John Zorn ,tal vez no sea uno de los pioneros, pero si es una pieza importante dentro de la música avantgarde, sobretodo en el mundo Jazz. Con cientos de discos a su espalda a lo largo de su trayectoria musical, destacan los trabajos con Naked City , Masada y con la colaboración de grandes artistas de gran calibre como Mike Patton, Lou Reed…

Con sus habituales pantalones de camuflaje y su inseparable saxofón, sale John Zorn al escenario acompañado de su Acoustic Masada, compuesto por Dave Douglas a la trompeta, Greg Cohen al contrabajo y Joey Baron en la batería, además del percusionista brasileño Cyro Baptista y del pianista estadounidense Uri Caine. Durante poco más de 2 horas, el sexteto propicio antes un acalorado y asombrado público, una buena dosis de Jazz experimental, donde la inspiración y la experimentación daban paso a la improvisación en vivo, todo ello combinando, y sin que el público a penas se diese cuenta, con las partes propias de las canciones de Masada. Sin duda el punto clave de la locura sónica recae sobre John Zorn, el cual se ve que es un tipo que claramente esta cansando de improvisar de forma habitual, por ello realiza unos estridentes y desafinados sonidos con el saxo, a veces rompiendo el molde, sobretodo cuando improvisa conjuntamente con el trompetista Dave Douglas.

La guinda del pastel la puso el carismático Cyro Baptista, que durante todo el concierto, a veces sin prestar demasiada atención a los otros, se entretuvo con sus juguetitos (constantemente sacaba instrumentos de percusión variopintos, tales como la Cuica, y demás instrumentos bizarros inventados por el mismo), incluso el propio John Zorn daba la impresión de llamarle la atención o indicarle cuando debía tocar o no.

En conclusión, fue un concierto realmente entretenido, donde uno puede gozar de ver auténticos músicos, pero a la vez realizando música de forma inteligente y excéntrica a la vez actuando de una forma alternativa y original a la que estamos acostumbrados a ver. Cabe destacar las partes “delíricas” donde todos iban a su bola (basta decir que el pianista golpeaba las teclas con el codo y el batería hacia rápidos blast beats), un poco controlados por las señas de mano de John Zorn a modo de director de orquesta.