2007 fue un año donde se produjeron muy buenos discos, uno de ellos es “Colors” de la banda estadounidense Between The Buried And Me. El line-up lo forman Thomas Giles Rogers Jr. (Voz y Teclados), Paul Waggoner (Guitarra), Dusty Waring (Guitarra), Dan Briggs (Bajo) y Blake Richardson (Batería), los cuales no son muy conocidos pero sin duda son 5 excelentísimos músicos que juntos han conseguido formar una autentica obra maestra titulada “Colors”.

Si uno es la primera vez que escucha este grupo, y en concreto este disco, a priori se puede pensar que por el nombre se trate de un nombre de Metalcore (no lo vamos a negar, tanto ellos como el nombre siguen estereotipos de la corriente Metalcore). No obstante, una vez se escucha varias veces este disco, uno se puede dar cuenta de que no es así. Si metemos en una batidora Metalcore, Death Metal, Progressive Metal, Jazz, Rock y una pizca de Opeth, obtenemos un sabroso batido llamado “Colors”. Sin duda estamos ante una expendida fusión de estilos pero sobretodo con un enfoque muy progresivo: cada tema es una historia que te la cuentan a medida que pasan los minutos.

Dado que el disco es muy largo, y hacer un comentario por encima de todo el disco es algo complejo, he preferido destacar de cada tema lo más impactante o sorprendente. Además, espero que sirva como una pequeña “guía” para escuchar este disco, ya que las primeras veces que se escucha, uno solo escucha caos y no le encuentra el sentido a los temas.

El disco abre con un tema introductorio que dura aproximadamente 2 min. donde podemos escuchar un bonito piano y una voz limpia muy melancólica, dando paso luego a unos arpegios con el teclado que son muy frecuentes en Between the Buried and Me a partir de su anterior álbum, “Alaska”. El tema termina con una parte muy Blacker acompañados de unos potentes blast beats. La siguiente canción, “The Decade of Statues”, empieza con una parte muy brutalera, con potentes voces guturales, manteniéndose así durante varios minutos, para luego dar paso a una parte muy arabesca mezclado con los contratiempos típicos del Metalcore. A partir del minuto 3:40 se introduce un nuevo cambio a una parte muy Fusion/Jazzera hasta que finalmente el tema termina con una soberbia parte muy técnica con juego de guitarras teclado realmente espectacular.

Después del subidón de unos espectaculares tambores africanos en “Informal Gluttony”, llega el cuarto tema, “The Sun of Nothing” tema bastante largo que dura casi 11 minutos. Más adelante se puede escuchar alguna parte avantgarde, con voces de niños riendo, además de otras voces extrañas y un teclado muy psicodelico. Por otro lado, a partir del minuto 7 empieza una parte que recuerda a Cynic, tanto en la voz como en el ritmo, pasando luego a una parte acústica con voz limpia donde se repite el estribillo “The Sun of Nothing”, hasta que termina el tema, dando paso a una parte más cañera.

“Ants of the Sky” es el nombre del quinto, el cual también es bastante largo (unos 13 minutos). Al principio, predominan partes muy progresivas con muchos teclados y guitarras arpegiando. En el minuto 4 aproximadamente se puede escuchar una parte bluesera, mientras que un poco más tarde, se vuelve a escuchar unos rápidos arpegios combinados con el rapidísimo doble pedal, hasta que en el minuto 10 encontramos de nuevo un inciso jazzero concluyendo en un solo que indudablemente recuerda a Opeth. Más tarde empieza una parte graciosa, donde se puede escuchar ruido de taberna precedido de música Country y música de jolgorio dando paso a la parte final compuesta de doble pedal a saco con unos arpegios muy bonitos y melódicos.

“Prequel to the Sequel” es el tema que precede a “Ants of the Sky” y “solo” dura 8 minutos aproximadamente. Empieza con un bonito teclado, seguido de un doble pedal que va aumentado su velocidad poco a poco, pasando a una parte muy melódica y progresiva. Otro inciso muy gracioso es en el minuto 5:20, donde se escucha una música con acordeón y similar a música francesa.

Por último llegan los 2 temas finales, los cuales podrían ser uno solo. El primero de ellos, “Viridian” (séptimo tema) es una sucesión de solos jazzeros tanto de guitarra como de bajo acompañados de sonidos ambientales, que sirven de introducción al tema final, “White Walls”, el cual es una autentica obra maestra de nada más ni nada menos que 14 minutos de duración. Abundan las partes progresivas, con muchos contratiempos y sobretodo partes tralleras y brutaleras. En el minuto 5:10 hay un cambio a una parte limpia, tanto en la voz como guitarra, a modo de puente que nos lleva a una parte similar a la del principio pero esta vez con solos de guitarra. A partir del minuto 10:30, empieza la parte final del disco con una guitarra repitiendo un riff durante varios minutos, terminando en un bonito solo con unos arpegios finales y la batería con unos potentes blast beats. El disco finaliza como había empezado: con un piano tocando una pieza muy melancólica.

Después del lanzamiento del espectacular “Alaska”, Between The Buried And Me establece un sonido nuevo, totalmente alejado del Metalcore puro y duro que practicaba en su anteriores discos, dando paso a un sonido más progresivo pero conservando sus raíces Metalcore. En este disco se pone de manifiesto la madurez musical en que este este quinteto estadounidense ha llegado, produciendo una autentica obra maestra del metal progresivo.

Aquí podéis ver el tema “Sun of Nothing” en directo:

Bajaros el disco aquí.